Blonde

A Andrew Dominik se le puede inscribir dentro de este grupo de cineastas extranjeros (Pablo Larraín, Baz Luhrmann, Jane Campion o Alejandro G. Iñárritu, por mencionar unos pocos) que operan en Hollywood y deconstruyen sus símbolos (y los de Estados Unidos). El director neozelandés ya trató la mitología del western en El asesinato del Jesse James por el cobarde Robert Ford (2008) y la crisis del 2008 en Mátalos suavemente (2012), sus dos obras más conocidas hasta la fecha de hoy, cuando, tras un parón de casi diez años en los que ha realizado dos documentales musicales sobre sus amigos Warren Ellis y Nick Cave y algunos episodios de Mindhunter, presenta su particular mirada a uno de los símbolos del Hollywood clásico: Marilyn Monroe. Continúa leyendo Blonde