No te preocupes, querida

«Hay belleza en el control.» y «El enemigo del progreso es el caos.» son dos frases que usa Frank, el fundador del Proyecto Victoria como eslogan político de su dictadura distópica machista de los años 50. Y son dos frases hablan del propio argumento pero también desvelan las debilidades de la película. Olivia Wilde crea una cinta, cuanto menos, caótica, con cuestionables decisiones de puesta en escena, cambios de plano innecesarios, secuencias que se extienden demasiado e imágenes de una pesadilla que, a pesar de tener su razón argumental, no encajan lo suficiente. Continúa leyendo No te preocupes, querida