Con su primera temporada estrenada en el otoño de 2021, Fundación se asentaba como la gran apuesta por la ciencia ficción clásica de Apple TV+. La adaptación de los libros de Isaac Asimov es también uno de los proyectos más ambiciosos de la plataforma, en escala y medios, junto a Para toda la humanidad, serie de ciencia ficción especulativa, y las películas de Martin Scorsese y Ridley Scott que llegarán a las salas de cine en los próximos meses. Con esto presente, el resultado queda lejos del material original y, sobre todo, de esa meta.
Con una adaptación muy libre por bandera, la serie cuenta los intentos de Gaal Dornick, Salvor Hardin y Hari Seldon de sacar adelante, mediante la ciencia (la psicohistoria), la razón y el humanismo, un espacio de resistencia, llamado Fundación, frente al decadente Imperio; un Imperio que ofrece una de las subtramas más estimulantes (va desde la conspiración palaciega hasta la reflexión metafísica) a través de su personificación en un triunvirato de clones de Cleon I.
Sus imágenes televisivas otorgan todo el espacio a un argumento que solo hace que crecer en ambición (y con ello alejándose de los cuentos de Asimov), ahogando el drama intimista y humano entre tanto viaje espacial. Si durante la primera temporada la serie se localizaba grosso modo entre el Palacio imperial en Trantor y la Fundación en Términus, en esta segunda, en un viraje bastante brusco que echará a algunos espectadores y enganchará a otros, David S. Goyer, Josh Friedman y su equipo apenas paran los motores en Términus y se dedican a explorar nuevos planetas, nuevos espacios, nuevos personajes y nuevos conflictos sin que ninguno de ellos termine por explotar su potencial. Quizá por eso la subtrama de palaciega, como decíamos, destaca por encima de las otras —en algunos casos, más abstractas y desdibujadas—: no solo es una apuesta arriesgada respecto a los libros, sino que es donde se encuentran los conflicto más humanos y aprehensibles, incluso cuando se adentran en la metafísica sobre qué significa ser humano.
Fundación es una serie correcta, que te da lo esperable de una serie de ciencia ficción. Intriga, viajes espaciales, tecnologías novedosas, inteligencias artificiales, efectos visuales elegantes, futuros distópicos inundados por resistentes rayos de luz esperanzadores y antitotalitarios. A eso se suma que su imaginería, como casi toda la ciencia ficción actual que busca un cierto neoclasicismo, es muy heredera de Star Trek/Star Wars, algo que se hace más patente en su segunda temporada, donde la serie se expande hasta convertirse en un space opera en toda regla.
Quizá la mejor muestra de esta «normalización» se puede ver con mayor claridad si miramos a los espacios y la resolución de los conflictos. En primer lugar, si en los cuentos los espacios apenas están dibujados, dejando el protagonismo a la interacción humana entre personajes (el diálogo como principal baza dramática), en la serie los espacios cobran un protagonismo inusual. Por ponerlo en otras palabras, si el material original está, pese a todo, en una escala humana, la serie se empeña en empequeñecer a sus personajes. En segundo y último lugar, para Asimov la inteligencia siempre era el medio por el cual se solucionaba cualquier nudo gordiano —no en vano, uno de los lemas que desvelan el corazón de la obra es «la violencia es el refugio del incompetente»—, Goyer, Friedman & cía. mantienen una vocación escandalosa por la violencia, convirtiéndose casi en un subproducto de Dune, Star Trek o Star Wars.
Con todo, y a pesar de la irregularidad y el relleno, es una serie, particularmente en su segunda temporada, muy disfrutable para aquellos que gocen de la ciencia ficción como género y de un impecable trabajo de arte y efectos visuales; en cambio, en su primera, por su vocación humanista y por su arriesgada manera de acercarse al material original —a veces acierta, a veces falla—, es una obra a la que puede merecer acercarse. Eso sí, siendo conscientes de que se trata de otra serie más de ciencia ficción.
Título original: Foundation Duración: 10 x 60 min País: Estados Unidos Idioma: Inglés Guion: David S. Goyer & Josh Friedman (creadores), Sarah Nolen, Olivia Purnell, Jane Espenson, Addie manis, Bob Oltra, Leigh Dana Jackson, Eric Carrasco, Liz Phang, Lauren Bello, Marcus Gardley, Victoria Morrow, Caitlin Saunder, Joelle Garfinkel, David Kob Dirección: Alex Graves, Rosann Dawson, David S. Goyer, Jennifer Phang, Mark Tonderai, Andrew Bernstein, Rupert Sanders Productores: Macdara Kelleher, David Kob, Michael J. Malone, Adam Banks, James Mauro, Robyn Asimov, Bill Bost, David Ellison, Dana Goldber, David S. Goyer, MArcy Ross, Cameron Welsh, Radomir Docekal, Alex Graves, TOmas Krejci, Rosann Dawson, Josh Friedman, Leigh Dana Jackson, Jane Espenson, Vicotria Morrow, Russell Rothberg, Laurie Borg Fotografía: Owen McPolin, Cathal Watters, Tico Poulakakis, Danny Ruhlmann, Steve Annis, Thomas Kloss, Darran Tiernan Montaje: Paul Trejo, Miklos Wright, Emily Greene, Skip Macdonald, Sidney Wolinsky, Olivia Wyrick Música: Bear McCreary, Omen Ben-Zci, Etienne Monsaingeon, Trey Toy, Kelsey Woods Intérpretes: Jared Harris, Lou Llobell, Leah Harvey, Terrence Mann, Lee Pace, Laura Birn, Cassian Bilton, Daniel MacPherson, Sasha Behar, Sandra Yi Sencindiver, Elliot Cowan, Isabella Laughland, Ella Rae Smith, Kubbra Sait.
Sinopsis: Un grupo de exiliados en el ocaso del Imperio Galáctico se afanan por salvar a la humanidad y reconstruir la civilización
