Crítica ‘Spider-man: Cruzando el multiverso’

Puntuación: 5 de 5.

En 2018, la animación se rompió. El estreno de Spider-man: un nuevo universo revolucionó el mundo de los dibujos en movimiento de tal manera que ya cuenta con varios hijos: El gato con botas: el último deseo, Los Mitchell contra las máquinas, Los tipos malos, la proxima entrega de Las tortugas ninjas o la carrera ascendente del animador español Alberto Mielgo, que trabajó en las fases iniciales de la primera parte de la trilogía protagonizada por Miles Morales y cuya herencia es palpable en el estilo visual de las dos entregas que se han lanzado hasta la fecha.

En 2022, el multiverso se rompió. Tras (En) una pandemia global que nos dejó a todos encerrados en los confines de nuestros hogares y la cada vez más patente ausencia de futuro, la ficción cinematográfica respondió abriéndose a nuevas realidades, expandiendose a otras líneas temporales y mundos alternativos para terminar hablando de la familia y el hogar. Ejemplo de ello son Dr Strange en el multiverso de la locura, donde el trauma por la ausencia de familia es el catalizador de la acción, y Todo a la vez en todas partes, la gran sorpresa del año cinematográfico. El segundo largometraje de los Daniels es un divertido cóctel de mundos imaginados fruto de la era Internet y el exceso de información e imágenes, pero, sobre todo, es un canto al nihilismo optimista, al «nada importa y, por eso, todo importa mucho«. En esta línea parecen moverse Spider-man: Cruzando el multiverso y la aún por estrenar Spider-man: Más allá del multiverso.

La primera piedra de esta saga establecía un mensaje ciudadano: todo el mundo es un héroe si se lo propone. Es una cuestión de actitud y responsabilidad para con los demás. Esta segunda película usa el multiverso para hablar del destino. Miles Morales debe asumir su carácter anómalo y reivindicar que no todo está escrito, que el mundo se puede cambiar. La rebelión contra lo establecido no surge, como muchas de las narrativas ficticias y reales actuales, desde posiciones conservadoras y reaccionarias, pese a que pueda interpretarse como un alegato ultraindividualista —¡ay, ese «sé tu propio jefe» de Spider-Punk! ¡Qué traicionero y qué revelador!—, sino que lo hace desde el humanismo.

Desde el inicio se concibe como un diálogo entre dos personas (¡qué bonito el uso de los espacios entre personajes incomunicados!), Miles Morales y Gwen Stacy. Si bien este co-protagonismo no termina de estar del todo equilibrado, inclinándose, con diferencia, más hacia el lado de Spider-Man, sí habla, como cualquier multiverso, de la universalidad de los sentimientos retratados. No es el individuo que hace cosas extraordinarias, sino el individuo común que, por naturaleza, es extraordinario. Es la impugnación de lo mediocre. Es la diversidad como revolución. Eso es el spiderverso y por ahí discurrirá, probablemente, la última película.

Como en Todo a la vez en todas partes, la culpa es de un bagel. Y, además, hay una búsqueda del empoderamiento a través del arte y del propio acto de contar historias. Su carácter metanarrativo, marca de su (meta)modernidad, busca hacer reflexionar sobre las narrativas que rigen el mundo y las que hacemos de nuestras propias vidas. No en vano, los villanos son La Mancha —una página en blanco, alguien al que han arrebatado la personalidad, alienado— y Miguel O’Hara, un Spider-Man obsesionado con que todo permanezca igual, que cada spiderpersona sufra los mismos hitos vitales que lo definan.

¡Y de qué forma lo hace! La mezcla de distintos tipos de animación no solo es una explosión expresiva respecto a la primera entrega —y, por ende, a cualquier película de animación actual—, sino que deja con ganas de ver más. Desde el pictoricismo de brocha gorda y línea desdibujada del universo subjetivo de Spider-Gwen (en determinado momento, los fondos son directamente homenajes a obras de la pintura abstracta) hasta los «recortes» Spider-Punk, que le hacen estar siempre distancia del resto del cuadro y parecer una continuación estética del God Save The Queen de Sex Pistols, pasando por el garabato renacentista de El Buitre, el carboncillo de La Mancha, el mundo Lego, la hibridación con la imagen real, el cómic antiguo y el digital que ya conocíamos de Miles Morales y sus variaciones para Spider-Man 2099 y Spider-Man: India. Esa diversidad que apoya el discurso temático, pese a que, salvo en momentos puntuales concretos, la hibridación de los lenguajes cinematográfico y del cómic no está tan presente y tiende más a la película de acción, también es forma.

No obstante, no es todo tan perfecto. La historia sufre en exceso el hecho de ser una primera mitad, un trampolín a algo que promete ser algo nunca visto; de la misma forma, como secuela es perfecta. Vuelve al mundo para expandirlo. Es esta ambición desmedida la que, en la comparación inevitable con la anterior, hace que Un nuevo universo parezca más sólida. A eso se suma que la falta de un oponente claro —La Mancha en determinado momento de la película desaparece y todo el mundo se olvida de él y Miguel O’Hara se limita a a una persecución (épica y apabullante, eso sí) en vistas de un desarrollo mayor en la tercera entrega— y de un objetivo concreto y los cuatro o cinco «finales» hacen que la historia sea más suelta, para lo bueno y, cómo no, para lo malo.

Spider-man: Cruzando el multiverso son varios pasos más allá de lo propuesto en Spider-Man: Un Nuevo Universo. Pese a los sentimientos encontrados que pueda dejar la cinta (y las traicioneras expectativas), es un festín visual y una emotiva historia sobre estar en una relación padres-hijos; sin embargo, es, sobre todo una obra que deja con ganas de más, una película que promete que su continuación será aún mayor, más ambiciosa y más épica. Y que será una de las grandes películas de animación de la Historia.


Título original: Spider-Man: Across the Spider-Verse Duración: 140 min País: Estados Unidos Idioma: Inglés, español Dirección: Joaquim Dos Santos, Kemp Powers, Justin Thompson Guion: Phil Lord, Christopher Miller, Dave Callaham Productores: Avi Arad, Phil Lord, Christopher Miller, Amy Pascal, Christina Steinberg Montaje: Mike Andrews Música: Daniel Pemberton Intérpretes: Shameik Moore, Hailee Steinfeld, Brian Tyree Henry, Luna Lauren Velez, Jake Johnson, Oscar Isaac, Jason Schwartzman, Issa Rae, Daniel Kaluuya, Karan Soni

Sinopsis: Tras reencontrarse con Gwen Stacy, el amigable vecindario de Spider-Man de Brooklyn al completo es catapultado a través del Multiverso, donde se encuentra con un equipo de Spidermans encargados de proteger su propia existencia. Pero cuando los héroes se enfrentan sobre cómo manejar una nueva amenaza, Miles se encuentra enfrentado a las otras Arañas y debe redefinir lo que significa ser un héroe para poder salvar a la gente que más quiere.


Sony Pictures España

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