Crítica ‘En lo alto’

Puntuación: 4 de 5.

En un mundo, como son el actual y el del cine y los festivales, tan agitado, cruel, maximalista y competitivo, pocos nombres tienen más predicamento en los círculos críticos que el de Hong Sang-soo. Director, guionista, montador, músico, productor, operador de cámara coreano. Cineasta.

Su cine es una pequeña isla, dentro y fuera de la película. Por muchas razones: por su calma imperturbable, por su rigurosa abstracción formal, por su sutileza, por su mezcla de luminosidad y melancolía, por su humanidad, y quizá la más subversiva, por el amor que expresan sus imágenes, sus personajes, sus detalles… y por el amor que recibe de forma incondicional por aquellos que se acercan a su obra.

En En lo alto, Kwon Hae-hyo vuelve a interpretar al alter-ego de Hong Sang-soo. En esta ocasión, el galardonado director de cine se relaciona con un edificio (y las mujeres que lo ocupan) y la cinta se estructura a través del mismo. Empieza, tras un prólogo que muestra todas las estancias del edificio, en la entrada, en la calle, y termina en el mismo lugar; comienza con su hija y termina con ella. El protagonista irá subiendo y ocupando las distintas estancias que lo componen a medida que va pasando por etapas vitales, intentando curar el mal que le oprime. Ese mal no es otra cosa que la necesidad fisiológica de filmar no satisfecha, truncada por complicaciones empresariales; es la escasa relación con su hija; es la soledad.

La mayor virtud de En lo alto es, como siempre, el uso de las elipsis. Por corte o sin solución de continuidad (la escena final, donde la entrada y salida de un coche aparcado sirve para el cambio temporal), Hong Sang-soo captura una vida adulta entera, con sus problemas y alegrías, en cinco conversaciones y un sueño. Cinco conversaciones dislocadas del tiempo y presentadas, aparentemente, en una línea continua circular permiten crear un pequeño puzzle temporal. Pero quizá el detalle que más llama la atención de En lo alto, más allá de la peculiar estructura, es la ausencia total de zooms ópticos que reencuadren la imagen. Ahora estamos solos con el cuadro escogido. Y con los personajes y los espacios. Un nuevo paso más en el continuo desbastado formal esencialista que lleva realizando, película a película, el maestro coreano en la última década.

En lo alto es la nueva película de Hong Sang-soo. La primera en estrenarse este año (la última, La novelista y su película se estrenó en la última semana de 2022), aún faltan In Water, presentada en Berlín 2023, e In our day, que clausuró la Quincena de Realizadores unos meses después, aún están por estrenarse a manos de Atalante Cinema, distribuidora que tiene a bien que ninguna de las imágenes invocadas por un hombre que no sabe vivir sin hacer cine. O al revés.


Título original: Walk Up Duración: 97 min País: Corea del Sur Idioma: Coreano Dirección: Hong Sang-soo Guion: Hong Sang-soo Productores: Hong Sang-soo, Kim Min-hee Fotografía: Hong Sang-soo Montaje: Hong Sang-soo Música: Hong Sang-soo Intérpretes: Kwon Hae-hyo, Lee Hye-young, Song Seon-mi, Cho Yun-hee, Park Mi-so, Shin Seok-ho

Sinopsis: Un director de cine de mediana edad visita con su hija, a la que no ha visto en años, un edificio propiedad de una diseñadora de interiores. Están allí porque es lo que quiere estudiar la hija. La diseñadora les muestra planta por planta las reformas que ha realizado. Los tres entran en las habitaciones de cada planta a echar un vistazo. La película comienza de este modo y después empezamos de nuevo desde abajo y ascendemos planta a planta.


Atalante Cinema

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