Es interesante ver coincidir las dos últimas películas de Paula Ortiz en cartelera: poco después de haberse estrenado en salas españolas Al otro lado del río y entre los árboles llega Teresa. Y no pueden ser más diferentes entre sí. Salvando el hecho de que la primera es una película de encargo, con un estilo alejado del habitual en la directora, llama la atención como ambas cuentan historias muy distintas: mientras que la adaptación del relato de Ernest Hemingway sigue la estela decadente de un personaje, quien encarna al arquetipo de macho men americano, que viaja a Venecia a esperar la muerte; Teresa habla de un personaje que hace el camino inverso. Una mujer en ascenso. Con esta última película, Paula Ortiz adapta La lengua en pedazos, de Juan Mayorga, a su vez basado en El Libro de la Vida, de Santa Teresa de Jesús. A través de estos textos, la directora vuelve a recoger esta figura, ya adaptada al cine en varias ocasiones, por lo interesante de su vida y obras, así como la relevancia que mantiene aún a día de hoy: sus contradicciones, su espíritu rebelde y su afán de búsqueda.
Lo que convierte a esta película en una propuesta atractiva es la comunión que se produce entre el estilo de la directora y la propia historia de Teresa de Jesús. La forma cinematográfica de Ortiz, que apela directamente a las sensaciones en búsqueda de una constante plasticidad en la imagen, combina especialmente bien con este tipo de historia espiritual y existencialista. Si bien un estilo sobrio podría parecer en primera instancia lo idóneo para este personaje histórico; Teresa no habla de experiencia sensible, sino de subjetividades: la propia película es una gran ensoñación, un divagar de la mente. Por otro lado, resulta estimulante la reinterpretación que se hace del propio mito, al adaptarse a una visión de la espiritualidad más moderna, en consonancia con nuevas formas de entender y encontrar la fe, evidenciando que la figura de este personaje sigue teniendo vigencia a día de hoy. A su vez, esto rima con el impulso de Teresa por encontrar su propia manera de experimentar la fe durante la película, distanciándose de la institución religiosa de su época y desembocando esto en el elemento estructurador de la película: el diálogo entre Teresa y su Inquisidor. Es chocante, e interesante, comparar a Teresa con la primera película que llevó su vida a la pantalla grande en 1961. En esta cinta, titulada Teresa de Jesús, marcadamente tradicional y católica, se ve de lejos el intento didáctico y casi aleccionador que trata de transmitir, con una Teresa que llora sus pecados e implora fortaleza a Dios. En contraposición a este primer acercamiento a su figura que se dio en el cine español, Teresa no muestra a una mujer sufriente, si no a una mujer que hace frente al Inquisidor y a sus propias dudas y creencias.
Al igual que la obra en la que está basada, Teresa sostiene su narración bajo la discusión que se produce entre la propia Teresa y el Inquisidor que le asalta con acusaciones, viéndose su vida sometida a un profundo escrutinio. La película trata sobre la disección de una vida, en clave moral. Ortiz opta por mantener el tono de los diálogos del texto original, de estilo elevado y poético, con grandes dosis de expresividad. Si bien la intensidad de los diálogos puede hacerse pesada para algunos, no sería justo denostar la belleza del lenguaje con el que juega la película, amplificada por las grandes interpretaciones de Blanca Portillo y Asier Etxeandia. Al tiempo que atendemos a este juego retórico entre ambos personajes, se dan a lo largo de la película los flashbacks, de estilo onírico, en los que vemos las distintas vivencias de Teresa, siendo juzgadas por el Inquisidor. Es aquí donde Paula Ortiz pone toda la carne en el asador y da rienda suelta a su estilo visceral y desbordante. Al igual que en La Novia, Paula Ortiz acude al simbolismo y a la sugestión de ideas a través de diferentes elementos de la puesta en escena (muy en la línea del estilo lorquiano que desarrollaba en La novia), siempre unidos a un continua estimulación sensorial a partir de la imagen, el juego con las texturas y un refinamiento extremo en la forma.
Tal y como se nos desvela al final de la película, y venimos sospechando desde su comienzo, el Inquisidor no es más que una extensión de las propias dudas y la autocrítica de Teresa; siendo la película un diálogo solipsista en el que el personaje hace repaso a su vida, en una obra que lleva su subjetividad hacia la expresión formal en el sentido más amplio del término. Quizá el mejor ejemplo está en la que Ortiz juega con la composición de los encuadres y los planos-contraplanos entre los dos personajes, de forma que el Inquisidor se entiende como su contraparte, como la simetría y la sombra de Teresa. Ya podía verse en el propio póster final, con el juego que se da entre la identidad de ambos protagonistas a partir de la composición, con reminiscencias de películas como Persona.
Esta es una película ensayo, es un explorar. Teresa analiza, o busca comprender, una vida espiritual desde las máximas expresivas dentro del estilo habitual de Ortiz. Se puede vivir como un viaje catártico, y los personajes no caen en el maniqueísmo; Teresa tiene sombras y el Inquisidor tiene comprensión y cercanía. Es curioso ver una película tan fervorosa y pasional en tiempos tan cínicos y desapegados. Puede que las películas de Paula Ortiz empalaguen a muchos, pero no su valentía y personalidad son difíciles de negar.
Título original: Teresa Duración: 100 min País: España Idioma: Castellano Dirección: Paula Ortiz Guion: Paula Ortiz, Javier García Arredondo, Juan Mayorga, adaptando ‘La lengua en pedazos’ de Juan Mayorga Productores: Paula Ortiz, Celine Fernandes, Valérie Delpierre, Alex Lafuente, Pedro Domingo, Alan Bermejo Fotografía: Rafael García Montaje: Pablo Gómez Pan, Estel Román Música: Juanma Latorre Intérpretes: Blanca Portillo, Asier Etxeandia, Greta Fernández, Ainet Jounou, Consuelo Trujillo, Urko Olazabal, Julila de Castro, Claudia Traisac, Luis Bermejo
Sinopsis: Teresa espera paciente la llegada del Inquisidor para ser juzgada. De su visita y de sus palabras dependerá su futuro: libertad, cárcel o la hoguera. Adaptación de la obra de teatro “La lengua en pedazos” de Juan Mayorga, basada en la figura de Santa Teresa de Jesús, también conocida como “Santa Teresa de Ávila”.

Un comentario en “Crítica ‘Teresa’”