ArteKino Festival 2023

Desde el 1 de diciembre, como todos los años desde 2016, en la página web de Arte, el canal cultural de televisión franco-alemán que está detrás de muchos de los títulos importantes del cine europeo contemporáneo, se desarrolla el ArteKino Festival. Este modesto festival —una selección de 12 obras de jóvenes realizadores europeos con el único premio otorgado por votación popular; este año en su versión española, la que cubrimos en este artículo, consta solamente de 10 títulos, a diferencia de su versión internacional donde participan títulos españoles como Mi Vacío y yo— surge con la idea de dar a conocer nuevos nombres de cineastas europeos, rescatando películas que pasaron desapercibidas y proyectándolas gratuitamente en su web y canal de Youtube a lo largo del mes de diciembre.

.Dog (Yianna Americanou) Chipre, Grecia, 2021

La coproducción chipriota-griega dirigida por Yianna Americanou trata la historia de Dimitris, un joven que vive en un centro de acogida debido a que su padre se encuentra en prisión. Tras el término de su condena, ambos inician una relación basada en la entrada al mundo adulto de Dimitris, bajo la tutela de una figura paterna abusiva que viene a representar la masculinidad en su forma más primitiva y desquiciada. Si bien al comienzo de la película todo suena a visto y oído, .Dog termina construyendo un relato muy sólido, que triunfa a la hora de transmitir el miedo y la ansiedad de un joven que tiene que pasar por todo tipo de situaciones angustiantes por parte de un padre que tontea con negocios ilegales y pretende hacerle transitar por una serie de “rituales” como transición definitiva a su vida adulta y transformación en hombre. 

Rodada con pulso, .Dog alarga sus escenas hasta los paroxismos y consigue crear momentos realmente angustiantes e incómodos, en una deconstrucción de la masculinidad en su forma más tóxica y pasada de rosca. Esta es una película visceral, planteada con nervio fílmico, que a su vez muestra un estilo fotográfico y una paleta de color fríos que recuerdan a ciertas producciones griegas. Aunque la ópera prima de Yianna Americanou pueda resultar algo manida a primera vista, habiendo abordado varias películas este tipo de thriller-drama entre padre e hijo, .Dog se sostiene bajo el correcto uso de sus elementos en búsqueda de una continua ansiedad en el espectador. La película, incómoda y rabiosa, destaca por la calidad de sus actuaciones y el buen hacer de su director.

ARTE.tv Culture

All Our Fears (Lukasz Gutt, Łukasz Ronduda) Polonia, 2021

Basada en hechos reales, como las fotografías de los créditos demuestran, la película cuenta la historia de un artista polaco que sufre la homofobia de su comunidad profundamente religiosa y decide combatirlo a través de una resignificación artística de algunos de los símbolos cristianos, como la cruz, que pasa a ser un símbolo del amor libre y el martirio (sin expiación) al que es sometida la comunidad LGBTQ+. Como película, no tiene mucho que ofrecer, particularmente para una audiencia, en teoría, más avanzada en derechos y tolerancia como la española —cabe recordar que una de las sorpresa de 2023, Te estoy amando locamente, recuerda desde la alegría y el júbilo conquistados ese mismo martirio que la Transición ocultó—; su estructura es previsible, infradesarrollada —las escenas apenas respiran más allá de lo informativo— y confunde demasiadas veces la falta de diálogo o de acción con la trascendencia. Su existencia, sin embargo, en un país como Polonia, donde gobierna la ultraderecha y derechos fundamentales quedan en cuestión, la hace mucho más valiosa. No escapa de lo coyuntural, pero, en última instancia, lo coyuntural termina elevándola por encima de lo formal y lo cinematográfico, donde, por desgracia, no tiene mucho que decir. Jorge Sánchez.

ARTE.tv Culture

Fishbone (Dragomir Sholev) Bulgaria, Rumanía, 2021

El cadáver de un delfín aparece en una playa junto a un camping. Es un suceso relativamente habitual, en el bosque vecino se esconde un cementerio de delfines. Pero en esta ocasión se genera un gran impacto en las personas del entorno. A través de nueve capítulos y un epílogo, Sholev estructura una alegoría social donde los personajes se entremezclan pero no conectan entre ellos, ensimismados en sus propios problemas, lo que la convierte en una obra coral particular. Los protagonistas no reaccionan ni evolucionan, sus únicas respuestas emocionales son ecos de sí mismos, imperturbables por el entorno y centrados en sí.

Con la cuestión medioambiental como excusa, el realizador búlgaro trata de explorar una humanidad narcisista basada en la desconexión con el otro. Para ello se sirve de una atmósfera absurda, casi onírica, matizada a través de una puesta en escena fría y subjetiva, pero también inestable, y donde el humor negro no hace si no acrecentar la gravedad de una sociedad basada en una convivencia evitativa. Si bien se trata de la tercera película del director, aún se aprecia una aproximación de experimentación y búsqueda de sello personal, resultando en una cinta confusa, irregular e indecisa en su forma y narración. Ya sea por la brecha cultural o lingüístico, o por el intento de plasmar una realidad universal a través de un tono y contexto locales, Fishbone no es una cinta de visionado fácil. Sin embargo, Dragomir Sholev sí presenta una lectura muy clara a la par que ambigua: igual que los personajes de su película se ven reflejados en el delfín, la experiencia y la percepción del espectador no serán otra cosa que un reflejo sí mismo. María Valdizán Cuende.

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Ladybtich (Paula Knüpling, Marina Prados) Alemania, 2023

Ela es una actriz que obtiene su primer papel protagonista de manos de Franz Kramer, director teatral de cierto renombre local. El texto es un clásico de las tablas germanas. El contexto es el #MeToo, la denuncia de los abusos de poder y sexuales en el ámbito artístico, en concreto en el teatro. Partiendo de situaciones vividas por la pareja de directoras, la película supone una de las primeras denuncias cinematográficas del abuso en Alemania, al tiempo que no deja de relacionarse con obras como El techo amarillo de Isabel Coixet. No obstante, no crece, como le ocurría a All Our Fears, más allá de la coyuntura. A priori, heredera del cine teatral de Jacques Rivette, el control que ejercen sus directoras sobre la historia y el (mínimo) aparataje simbólico logra que la cinta camine en la dirección contraria a, por ejemplo, L’Amour Fou. Su imagen digital e hiperrealista adopta una estricta forma de reportaje documental que, si bien a veces juega a favor, se agota rápido y termina encorsetando en exceso el devenir de la película. Jorge Sánchez.

No One’s with the Calves (Sabrina Sarabi) Alemania, 2021

No One’s with the Calves es la viva representación de un grito ahogado. El retrato psicológico de Christin, una joven que experimenta un fuerte sentimiento de asfixia y de vacío y explora de forma extrema la soledad que se siente en una vida en la que no encaja, en la que siente estar siempre fuera de lugar, viviendo un bucle infinito que se repite día tras día. Las expresiones de su cara a lo largo del film delatan el nudo en la garganta con el que vive. Una interpretación que hizo a Saskia Rosendahl merecedora del premio a mejor actriz en el 74º Festival de Lorcano y no es para menos, dada la dificultad que supone transmitir ese cóctel explosivo lleno de impotencia y rabia contenida que puede estallar en cualquier momento. Además, es capaz de transferir ese nudo a tu garganta mientras observas impotente escena tras escena, un sentimiento que acaba desembocando en una profunda tristeza. Es una película con mucha fuerza, habiéndola dotado de una cuidada puesta en escena que trata el tema con dureza, en algunos momentos incluso roza lo desagradable. Su guion, escueto en diálogos, hace que todo esto sea posible, jugando con los tiempos, las miradas y los hechos para dar todo a entender. Una tensión mantenida que va convirtiéndose poco a poco en una angustiosa huida hacia delante. Judith Pérez

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Semret (Caterina Mona) Suiza, 2022

Zúrich, el paraíso bancario por excelencia, integra en su sociedad a diferentes comunidades migrantes entre sus barrios entre el más absoluto secreto. La dureza de sus leyes, reglas y normativas, contrasta con la acogida de la ciudad una vez has superado. Una de ellas es la comunidad eritrea a la que pertenece nuestra protagonista, Semret. Semret es una madre soltera eritrea que no trabaja en uno de los campos típicos en los que trabajan las personas de origen inmigrante. No trabaja en una cantina ni como empleada de la limpieza. Busca el desafío, es ambiciosa, ella trabaja en un hospital de Zurich como ayudante de comadrona. Todo lo que ahora quiere es una vida estable y pacífica para ella y su hija Joe. La protagonista también quiere que se reconozcan legalmente sus habilidades como comadrona para poder trabajar permanentemente en un hospital de Zurich. Semret evita deliberadamente a la gente de su propio país, pero cuando su hija adolescente la presiona para conocer más sobre sus orígenes, Semret se ve forzada a afrontar su pasado traumático.

Semret es un drama conmovedor que toca con muchísima sutileza temas como la inmigración, el trauma, la feminidad, el amor y la amistad. Caterina Mona se apoya en grandes actuaciones como la de su actriz principal Lula Mebrahtu como Semret. Apoyada en una relación de gran naturalidad con su hija Joe Dawit (Hermela Tekleab) y el delicado papel interpretado por el actor, poeta, compositor y presentador británico eritreo Lula Mebrahtuel. El arco narrativo del personaje protagonista es complejo y traumático, descubres que tras esas primeras imágenes acunando un bebe en el hospital de Zúrich, las noches en su hogar están repletas de fantasmas pasados. Semret luchará para que ese pasado nunca llegue a perturbar el futuro de su hija, y ahí comienza uno de los matices del conflicto del film. Caterina Mona fotografía con una estética por momentos muy documental de cámara en mano, se concentra en el seguimientos de los personajes, pero siempre volviendo a unos encuadres fijos donde lugares como el apartamento de Semret, la maternidad o el piso camarote repleto de literas de Yemane que dan una sensación de vida continua y de muchísima autenticidad al film. Semret es un estupendo retrato sobre una mujer fuerte, que saca a su hija adelante a pesar de su traumas que luchará para no ser estigmatizada y por entender que su hija está viviendo en otra sociedad, que debe dejar que comience a volar sola sin inmiscuirse en las decisiones que tome. Porque Joe sí que vive en Libertad. Carlos Garries.

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Sister, What Grows Where Land is Sick? (Franciska Eliassen) Noruega, 2022

La noruega Franciska Eliassen firma su ópera prima, extensión de su cortometraje Sister (2019), Sister, what grows where land is sick?, galardonada con una mención especial en la última edición del Festival de Locarno. La película, que trata acerca de una hermana menor (Eira) que trata de acercarse y entender a una hermana mayor (Vera) emocionalmente inestable a través de la lectura de su diario; mezcla escenas cotidianas de charla y juegos entre dos hermanas jóvenes, collages audiovisuales con reflexiones referentes al ecologismo y la preocupación por la deriva humana en relación con la naturaleza, y espacios oníricos donde la hermana menor logra ver el mundo como lo hace su hermana mayor: bajo una expresividad a flor de piel y un desligamiento enrarecido de la normalidad y los convencionalismos que damos por hecho. 

Sister, what grows where land is sick? es una película a veces ligera, a veces gravemente triste, que sobrevuela la necesidad de desarrollar una sensibilidad profunda y una consciencia respecto a lo que nos rodea (siempre en la línea de preocupación por el medioambiente), y por consiguiente romper con lo establecido para poder así comenzar de cero, bajo un nuevo sistema de valores. Es este devenir entre extremos el que termina definiendo la película de Eliassen. Por un lado, se nos muestra una película colorida y brillante en sus momentos de onirismo alejado de la realidad, con unas ensoñaciones acerca del mundo condicionadas por la limitada experiencia de una adolescente y su universo conocido. Por otro lado, atendemos a una historia sencilla marcada por la neutralidad de la estepa noruega, que despierta una sensación sombría y alicaída tan propia de los países escandinavos. En definitiva, Sister, what grows where land is sick? termina siendo una obra irremediablemente marcada por un espíritu adolescente de inadecuación, amargura y la misma sensación de incomprensión de Vera, que en ocasiones parece proyectar y justificar en la preocupación por el medioambiente su inestabilidad.

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Splendid Hotel: Rimbaud en África (Pedro Aguilera) España, Francia, Marruecos, 2023

¿Cómo filmar la espera? Esa pregunta sirve tanto para Negu Hurbilak, ópera prima del Colectivo Negu sobre el conflicto vasco, como para ese espacio poético y cinematográfico que genera el español Pedro Aguilera en este homenaje al poeta francés Arthur Rimbaud. Localizando la acción en sus últimos años de la vida del escritor, cuando se ganaba la vida como traficante de armas en el Cuerno de África, la película busca quizá hacer justicia con el poeta maldito, quizá solo comprenderlo. El Rimbaud de Damien Bonnard vagabundea como buen representante de la modernidad, heredero del cine francés de los 60 y, sobre todo, los 70 y, más recientemente, de Pacifiction de Albert Serra, con la que guarda no pocas similitudes; pero también reivindicando su figura, no sin cierto romanticismo —esa pasión victimista, ese exotismo colonialista—, como un adelantado a su tiempo. La mezcla entre imágenes que parecen sacadas de un documental de viajes televisivo, un montaje que tiende a la abstracción y una estructura narrativa reiterativa y circular hacen y la mezcla de personajes y espacios reales y ficticios, pasados y presentes hace de Splendid Hotel un irregular intento de aproximarse que disfrutarán más los conversos y otros aficionados a la poesía. Jorge Sánchez.

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Sundays (Alethea Avramis) Grecia / Francia, 2022

¿Quién es Tom Avramis? Es la pregunta que se repite el protagonista de este documental, padre de la realizadora. Tom Avramis es un sacerdote estadounidense greco-ortodoxo. O así es como el resto del mundo le ve, una identidad en la que no se ve reflejado, una identidad performatizada y heredada que le ha encadenado a una vida de servicio y de soledad. Similar al Don Manuel de Unamuno, el padre Tom ha consagrado su vida al sacerdocio sin una verdadera vocación hacia él, regalando el don de la esperanza sin encontrarla en sí mismo. Tom Avramis quedó reducido a ser el padre Tom, arrastrado por la inercia de las expectativas del entorno, siempre disponible para escuchar y apoyar al resto, pero incomprendido por su propia familia.

Sundays es muchas cosas, una película de archivo, una reflexión sobre la identidad, un relato de crisis de fe y vocación y una fábula paternofilial. Las imágenes de fotografías, el vídeo y el digital entretejen el retrato de Tom Avramis donde él mismo sugiere las pinceladas a través de su voz en off omnipresente. Su hija le vuelve a conocer, resignificando su identidad y su relación, en un ejercicio terapéutico en busca de raíces y puentes. María Valdizán Cuende.

Los Angeles Greek Film Festival

Vamos a la playa (Bettina Blümner) Cuba, Alemania 2022

30 años después, la vida sigue igual en Cuba. El turismo sigue marcando muchos de los sueños de la juventud cubana. Parece mentira que tras el durísimo período especial vivido tras la caída de la U.R.S.S., a principio de los años 90, de la crisis de los balseros, que la muerte de Fidel, del primer intento de regular su relación con Estados Unidos durante la presidencia de Obama, el sueño de la juventud cubana sigue siendo poder casarse con un extranjero para salir del país. Que siguen existiendo tiendas donde quizás tan solo pueda entrar un cubano junto a un extranjero con dólares y conseguir aquello tan básico en la casa como un ventilador o una olla. Que los pequeños privilegios siguen estando al alcance de muy pocos pero que la dignidad del pueblo cubano sigue intacta, aunque muy dañada en el corazón.

Estos tres jóvenes alemanes que viajan a Cuba, con una burda excusa de guión, son los mismos que hace 30 años llegaban a la isla en busca de turismo sexual y se encontraban con un pueblo orgulloso, culto, con carencia de los productos básicos, pero con el ingenio de buscar la supervivencia día a día. La combinación de privilegio y de buenas intenciones que vemos en la película es de una arrogancia superlativa, tanto como el que tiene la directora al mostrar sin pudor tan solo el lado turístico y de la persona de privilegio en la historia, dejando como meras comparsas a los personajes cubanos.

Bettina Blümner entra en todos los tópicos del joven turista que llega a Cuba, marcando los arquetipos de los grupos que van de vacaciones al país caribeño. El jovén con dinero que busca sexo a cualqier precio; el bienintencionado que piensa que no es como su amigo, pero que se casara con un cubano al que solo conoce hace tres días; o el salvador blanco que vive en pecado en su país de privilegios, cuya penitencia será el comprar electrodomésticos para una familia cubana y con ello salvará su alma hasta que ocupe la dirección de la empresa de su padre (posiblemente pueda crear una fundación de ayuda, después de unos años, para poder desgravar fiscalmente); y,el último arquetipo de la función es el picaflor o una evolución del pagafantas, que intentará llevar el control de la situación pensando que está un punto por encima de sus compañeros de viaje, pero que irá mendigando amor durante toda la película.

Al final no es un retrato generacional de un grupo de veinteañeros en este comienzo de la década de los 2020, es más bien un reflejo intergeneracional que se repite década tras década en el momento que cualquier jovencito en busca de aventuras sexuales llega a Cuba. El resultado es una perspectiva eurocéntrica (aplíquese también a los diferentes países con privilegios) a pesar del esfuerzo con el que la directora intenta mezclar momentos narrativos, semi documentales e incluso escenas subjetivas de videoblog —la cruz de nuestros tiempos— que ilustra perfectamente lo pedantes que se puede ser ante situaciones interculturales muy complejas. Quizás los protagonistas sean como esos manatíes que tan solo llegan a las costas cubanas cada 15 años, como ese salvador blanco que ayudará a sobrevivir al ciudadano cubano durante 15 días. Mientras tanto, ellos seguirán mirando al mar y calcularán en su mente, cuánto tardarán en llegar a Miami en una balsa construida con restos de madera de la dársena más cercana. Carlos Garries.

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