Los renglones torcidos de Dios

Ficha técnica:

Título original:

Los renglones

torcidos de Dios

Director: Oriol Paulo

Duración: 154 min.

País: España

Idioma: Español

Intérpretes: Bárbara Lennie,

Eduard Fernández, Loreto

Mauleón, Pablo Derqui,

Javier Beltrán, Samuel

Soler, Federico Aguado,

Lluís Soler, Adelfa Calvo,

Dafnis Balduz, Francisco

Javier Pastor, Txell Aixendri,

Antonio Buil, Blanca Rosa

Rovira, Sergi Sáez,

Mathilde Eloy

Warner Bros. España

Sinopsis: Alice, investigadora privada, ingresa en un hospital psiquiátrico simulando una paranoia. Su objetivo es recabar pruebas del caso en el que trabaja: la muerte de un interno en circunstancias poco claras. Sin embargo, la realidad a la que se enfrentará en su encierro superará sus expectativas y pondrá en duda su propia cordura. Un mundo desconocido y apasionante se mostrará ante sus ojos. Adaptación de la novela homónima de Torcuato Luca de Tena.

Crítica:

Oriol Paulo es un director particular. Sus películas y series son grandes éxitos de taquilla (y, hasta cierto punto, de crítica), pero nadie conoce su nombre fuera de la industria; al tiempo que ha desarrollado una de las filmografías más consistentes y de más coherencia interna en temas y formas del cine español reciente. Muchos giros de guion, la culpa como tema central, más giros de guion, diálogos y personajes impostados, aún más giros de guion, pelucas y un final inesperado; estilemas que sublimó en El inocente y que en Los renglones torcidos de Dios se muestran más contenidos. 

El director barcelonés adapta la novela homónima de Torcuato Luca de Tena —y que ya había sido llevada al cine en México— para introducirla en un debate (o debates) actual; y no con el discurso más sofisticado. Quizá por ello es una obra tan fascinante como problemática; ambas por la misma causa. Como decíamos, Oriol Paulo gusta de hacer girar sus argumentos en torno a la culpa; en esta ocasión, y siguiendo la línea que ya estableció en El inocente, no se centra tanto en la carcoma sentimental de iconografía judeocristiana, sino en la presunción de inocencia y la percepción pública de un delito (¿inexistente?).

Barbara Lennie da vida a una mujer que es ingresada en un psiquiátrico bajo la coartada de investigar un supuesto crimen ocurrido; a partir de entonces, la trama girará en torno a si el resto de personajes (y, con ellos, el espectador) deberán creerla o no. Una idea que busca ser un homenaje a los médicos y profesionales de la salud y otras ramas científicas, a la par que una llamada de atención a la sociedad, pero que termina por perderse en otros jardines por el poco interés que suele tener el realizador por los desarrollos temáticos (en favor de los juegos de estructuras). En ese esbozo, conviven dos lecturas: la mencionada, el homenaje al método científico como guía para la sociedad (trascendente en tiempos de conspiranoia desatada); y un canto reaccionario contra el MeToo, pues entroncaría con cierta iconografía cristiana que se despliega en la cinta. Es en la fina línea que separa y une sendas interpretaciones donde encontramos esa ambigüedad, tan involuntaria como fascinante en su conexión con la actualidad. Un último plano recalca voluntad explícitamente política de la película, la más autoconsciente de su mensaje de las realizadas por el cineasta catalán.

De toda la obra reciente de Paulo, se trata de la cinta más sencilla en términos de saltos temporales y giros dramáticos, pero también es la más impresionista, donde el espectador duda con mayor fuerza sobre la veracidad de las imágenes que ve (sin llegar a los niveles de inestabilidad mental y, por tanto, visual de Shutter Island de Martin Scorsese). También es la más ambiciosa y exhibicionista formalmente, apostando por una estética espectacular y un metraje abultado (que apenas le pasa factura) y aprovechando su mayor presupuesto (el departamento de arte es quien hace gala de ello de forma más visible); y seguramente sea la más referencial, desde mitología romana hasta El resplandor. Los Renglones torcidos de Dios es un buen thriller “made in Paulo”, es decir, es un thriller para relajarse, dejar de pensar (irónicamente, dado el postulado temático de la cinta) y que el realizador catalán te lleve por donde le plazca.

Warner Bros. España

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s