Crítica ‘El suplente’

Puntuación: 3 de 5.

«Con el alma en una nube y el cuerpo como un lamento, viene el problema del pueblo, viene el maestro. El cura cree que es ateo, el alcalde comunista y el cabo jefe de puesto piensa que es un anarquista». Así comienza la canción El Maestro del recientemente fallecido Patxi Andion sobre el papel de la educación en la España rural del franquismo. Las ficciones sobre maestros hablan indiscutiblemente, ya sean protagonizadas por los estudiantes (El club de los poetas muertos, Los 400 golpes, El club de los cinco) o por los profesores (Otra ronda, La Ola, La sonrisa de la Mona Lisa), sobre los valores de una sociedad. Lo hacen de forma directa y sin complejos, favoreciendo el carácter edificante de las historias sobre otros rasgos estéticos. Y lo hacen porque todas y cada una de ellas creen en la importancia de la educación como forma creación de valores para una sociedad. En otras palabras, que alcanzan de forma básica, pero honesta, una de las preocupaciones que nos llevan a contar historias. Por eso siempre quedan ecos del pasado, como de relatos que ya nos han contado. El Suplente no es diferente.

«¿Para quiénes escribimos?» se pregunta Lucio, el protagonista del nuevo largometraje de Diego Lerman, presentado a competición en la Sección Oficial del pasado Festival de San Sebastián —donde Renata Lerman ganó el premio a Mejor interpretación de reparto. La pregunta la hace en la presentación de un libro de poesía, donde defiende la escritura y la lectura de poesía y critica la actitud de los jóvenes de hoy en día frente a la cultura. Y aquí encontramos uno de los primeros ganchos del film: la vuelta que le da al debate sobre las distancias de las «altas culturas» y la sociedad. Su discurso no es muy sofisticado, pues pesan otros intereses, pero sí deja patente una idea fundamental: ese distanciamiento no es responsabilidad de las clases bajas, sino de las altas.

Él, en realidad, es, además de hombre divorciado con una hija preadolescente (principal vía para la comparación de los dos mundos), un escritor frustrado y un académico desilusionado que deberá dar clases de sustitución en el instituto de un barrio marginal en un pueblo cercano a Buenos Aires. Aquí, encontramos el segundo punto de interés: la exposición del ensimismamiento de la actitud «quien no vale, enseña» y de la lógica perversa de segregación y jerarquización social de según qué profesiones que esconde ese mantra.

El tercer elemento es su hibridación con el thriller. Lo que comienza como un típico drama sobre la educación se convierte en una aventura detectivesca con puentes con el cine de narcotráfico latinoamericano, donde se enmarca estéticamente. Esto permite vehicular mejor el drama de la película, otorgándole ritmo, incertidumbre y peligrosidad al asunto, y termina por elevar la cinta a un nivel formal; sin embargo, el empeño en canalizarlo todo a través del género termina por empañar, y hasta contradecir, los propios temas de la cinta.

A diferencia de Glass Onion, donde el detective/cineasta es un mero observador de la verdad, en El Suplente Lucio/Diego Lerman tiene un papel activo, mucho más político y mucho más creído respecto a sus posibilidades —en ningún momento es algo propio de Lerman, sino que es la corriente de pensamiento por excelencia en ciertos círculos sociales en los que Lerman está inscrito, o pretende hacerlo. Y es una pena, pues sí hay pinceladas aquí y allá de algo que supere la narrativa mesiánica y explore las contingencias y los contextos, pero todo queda relegado a un segundo término para centrarse en la acción, una lectura metanarrativa de carácter quijotesco y la reflexión sobre la clase media argentina. De esas capas veladas la más interesante es la más contundente de ellas, la que dibuja a su personaje protagonista —por cierto, excelente Juan Minujín—como un náufrago entre dos tierras; una suerte de Moisés moderno, condenado a inspirar.

El suplente supone el regreso de Diego Lerman a las aulas. Más de una década después del estreno de La mirada invisible, una cinta sobre el papel de la educación en la dictadura argentina, como método de represión y como método de conversión. En estos diez años parece que el cineasta argentino ha reflexionado sobre la educación y su función en la sociedad; o, más bien, ha variado su actitud respecto a ello, pues, si en la cinta de 2010 se inscribía en un discurso «antisistema» donde la institución es represora, en 2022 busca resignificarla, hacerla propia. Es este encontrado humanismo donde reside el último punto de valor de la cinta, quizá el mayor de los cinco enumerados, pues prueba el proceso de maduración de su director y un camino que, como Batman y Lucio, todos debemos recorrer para encontrarnos con una sociedad mejor. Y por eso es una historia que hemos visto mil veces, porque siempre está de actualidad. Contra viento y marea, contra modas, gustos y estéticas, contra imágenes y palabras. Siempre.


Título original: El suplente Duración: 110 min Países: Argentina, Italia, Francia, España, México Idioma: Español Director: Diego Lerman Guion: Luciana De Mello, María Meira, Diego Lerman Productores: Nicolas Avruj, Nicolás Celis, Ibon Cormenzana, Jonás Cuarón, Marta Donzelli, Ignasi Estapé, Diego Lerman, Giorgina Mesiano, Gregorio Paonessa, Anres Roald, Sandra Tapia, Dan Wechsler, Jamal Zeinal Zade Fotografía: Wojciech Staron Montaje: Alejandro Brodesohn Música: Marcelo Chaves Intérpretes: Juan Minujín, Alfredo Castro, Bárbara Lennie, Rita Cortese, María Merlino, Lucas Arrua, Renata Lerman, Brian Montiel

Sinopsis: Lucio, un prestigioso profesor de literatura en la universidad, decide aceptar una suplencia en un curso en una escuela del barrio donde creció, en los suburbios de Buenos Aires. Allí intentará ayudar a su padre a salvar a Dilan, un estudiante perseguido por un grupo de narcos.


A Contracorriente Films

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s